13 jul. 2012

En la Sala del Templo de Ramses




Las tenues lámparas iluminan el oasis ante el templo de Ramsés. Ya ha caído la noche pero permanece el bullicio. Los visitantes sentados a sus mesas conversan animadamente en varias lenguas mientras dan pequeños sorbos de sus copas blancas y degustan exóticos manjares. Pequeñas nubes de agua pulverizada les protegen del calor que sube todavía del desierto. Los sirvientes deambulan de un lado a otro con sus bandejas.

Ha habido una fiesta dentro del templo. Imágenes nuevas engalanan sus paredes de marfil.

El guarda nubio me franquea la entrada y subo las escaleras desgastadas por los pies de los peregrinos.

En la gran sala nuevos jeroglíficos. Imágenes concretas, pictogramas complejos.

Yapci Ramos y Kiko Feria, los autores de las mismas, me reciben en una penumbra inconcreta de velas y me guían paso a paso ante cada una de ellas no sin antes ofrecerme una copa blanca llena de champan rosa. Frío y delicioso.

Ni pregunto ni me cuentan, solo me dejo llevar por las sensaciones e intento captar el mensaje que cada imagen me transmite. Retratos serenos de Yapci Ramos, composiciones complejas de Kiko Feria.

Todo se detiene en el tiempo. Nadie se mueve excepto yo. Y así puedo escabullirme, curiosear, acercarme como volando al grano de las enormes fotos, a las minuciosas pinceladas de los oleos. Percibiendo historias casi míticas apenas ocultas ahora que veo con claridad. Los rostros de los personajes, sus actitudes. Eso lo dice todo.

Y sin preguntarlo me cuentan sus motivos, sus obsesiones, sus ideas. El champan les suelta la lengua. No quiero sacar conclusiones, no debo, no puedo porque la bebida ha debido afectarme a mi también.

No hay nadie a mí alrededor, estoy solo en el templo. Es pleno día y la luz tamizada por las palmeras del oasis de la entrada dan a la sala un aspecto diferente. La nueva luminosidad añade nuevos matices, pero no desvela del todo los secretos de las fotografías De Yapci Ramos o los oleos de Kiko Feria.

Es mejor que lo veáis con vuestros propios ojos.

Y ahora salgo fuera y me siento ante una de las mesas del oasis. El sirviente me ofrece un te perfumado con menta.

Lo necesito para curar el síndrome post-inauguracional.



Yapci Ramos y Kiko Feria Fotografía y pintura en Ramses. Plaza de la independencia 4.

Abierto todo el día. Hasta el 18 de Julio.

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